viernes, 18 de octubre de 2013

Desvelando pequeños parajes artísticos escondidos del Retiro


DESVELANDO PEQUEÑOS PARAJES ARTÍSTICOS ESCONDIDOS DEL RETIRO:

Comentario escultórico y de jardines - Práctica Retiro 

Nuestro itinerario por el Parque del Retiro se compone de 3 rutas. Una ruta escultórica señalada en el mapa de color verde con 7 paradas y 9 esculturas en total y dos rutas de jardines compuestas de tres jardines a comentar cada una. El proyecto se ha distribuido de tal manera para poder abarcar el mayor territorio posible del extenso y cultural parque y así poder mostrar muchos de los tesoros artísticos que oculta este verde paraje madrileño.


Ruta escultórica:

La ruta escultórica por los Jardines del Retiro ha sido realizada por tres componentes de nuestro grupo, los cuales han ido seleccionando tres obras cada uno en el orden numérico que figura en el mapa. Por lo que encontramos un seguimiento en base a las obras y comentarios que se puede contrastar con el mapa anexionado. 

Nuestra ruta brevemente consistió en un recorrido partiendo del paseo de Fernán Nuñez, donde nos encontramos con la fuente del Ángel caído (1), justo antes del paseo de Uruguay. A continuación cruzamos los jardines que se extienden a nuestra mano izquierda y justo antes de regresar al paseo de Fernán Nuñez podemos observar las esculturas conmemorativas de Benito Pérez Galdós (2) y Ramón Campoamor (3). Una vez en el citado paseo tomamos la dirección del lago y tras andar unos minutos nos encontramos a la izquierda con el monumento al general Martínez campos (4), mostrándosenos también la entrada al complejo monumental de Alfonso XII (5). Tras cruzar el conjunto escultórico y arquitectónico salimos por su lado derecho para dirigirnos al paseo de Colombia, que nos llevara hasta el monumento a la Republica de Cuba (6). Una vez terminada esta parte del recorrido nos dirigimos hacia el paseo de Argentina en el que pudimos ver todo un conjunto de estatuas de monarcas realizadas en el siglo XVIII (7) con las que finalizamos la visita, abandonando el parque por una de las puertas que da a la calle de Alfonso XII. 

Comentario 1, por Carlota Álvarez Maylín. 

Punto número uno en el mapa: El ángel caído: 


Esta escultura se encuentra en la Glorieta del Ángel Caído dentro del Jardín del Retiro. Fue realizada por Ricardo Bellever en 1877 y posteriormente Francisco Jareño la añadió en un pedestal en 1880. La estatua esta realizada en bronce y el pedestal en granito. Esta ubicada dentro del estilo del Romanticismo y mide 10m de largo, 10 metros de ancho y 7m de alto, la escultura del ángel caído mide 2,65 metros de altura. 

En el año 1877 Ricardo Bellever se encontraba en Roma becado por la Real Academia de las Artes de San Fernando, allí esculpió esta magnífica obra en yeso. Un año después la presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes, la obra resultó ser ganadora del concurso por lo que se decidió presentar a la Exposición Universal de París, donde todas las obras debían estar esculpidas en bronce o mármol, por ello se cambió de material la escultura y se modeló en bronce en un taller de París. 

En 1879 pasa a ser propiedad de la colección del Museo del Prado, donde su director decidió exponer esta obra al aire libre, fue entonces cuando el Ayuntamiento de Madrid adquiere a través de una cesión la propiedad de la obra y decide exponerla en el Jardín del Retiro. 

En 1880 Jareño añade un pedestal para soportar la escultura. El pedestal esta realizado en granito, piedra y bronce. El conjunto del monumento fue inaugurado en 1885. El entorno que rodea a esta escultura es un parterre circular de bojs. La figura esta encajada en una fuente circular en cuyo centro se yergue la escultura. 

La escultura nos representa el momento en el que el demonio es consciente de que ha sido expulsado del paraíso, es uno de los dos demonios representados en el mundo. Desde el punto de vista artístico podemos ver claras influencias helenísticas por su similitud con el Laoconte e influencias barrocas en la expresividad de la figura, el sufrimiento y el movimiento. 

Punto número seis en el mapa: Monumento a la República de Cuba. 

Esta situado en la plaza de El Salvador. La historia de este monumento, aún que esta dedicado a la República de Cuba, esta muy ligada a la historia española. 

El monumento se comenzó en 1931 promovido por Alfonso XIII para ser inaugurado ese mismo año. Este monumento se erigió en respuesta al que el General Machado había promovido en La Habana en honor al estado español. A finales de 1931 el reinado de Alfonso XIII fue derrocado por las fuerzas republicanas a través de unas elecciones, se formó entonces la II República Española, periodo durante el cual se suspendieron las obras. La reanudación de las obras se produjo en 1939 al final de la Guerra Civil. El monumento fue inaugurado en 1952.

Este monumento es un conjunto de tres cuerpos, en el cuerpo superior aparecen la estatua de Cristóbal Colón, de Francisco Asorey, y en el lado opuesto la de Isabel la Católica, de Juan Cristobal; en la parte intermedia aparece una “alegoría a la nación cubana y sus tierras” que esta representada mediante una figura femenina con una cesta que contiene frutos y flores, de Miguel Blay; en la parte inferior, en los laterales de las bases aparecen las proas de las carabelas, delfines y fauna latinoamericana, estas figuras están realizadas en bronce y son surtidores de agua.

Punto número siete en el mapa “Paseo de las estatuas”: Ramón Berenguer IV de Barcelona. 

Actualmente, después de un largo viaje, esta escultura se encuentra en el Paseo de República Argentina, en una de las entradas del parque. Es una estatua esculpida en piedra blanca por Francisco de Vôge entre 1750 y 1753. 

La escultura fue promovida por Fernando VI y se diseñó para decorar la parte superior de la balaustrada del Palacio Real pero con la llegada de Carlos III ha Madrid éste decidió eliminar el grupo de esculturas que adornaban el palacio y recogerlas en el sótano del palacio. En 1874 se recuperan las estatuas y se ubican en distintos parques y jardines de España, en Madrid se situaron en el Jardín del Retiro, la Plaza de Oriente, Puerta de Toledo y los Jardines de Sabatini. Cuando Isabel II reformó esta zona del parque durante el s. XIX adornó este paseo con las estatuas de los reyes hispanos. 

Fray Martín Sarmiento fue el encargado de documentarse a través de fuentes históricas sobre las vestimentas, armas, para realizar los ropajes de los personajes. 

Ramón Berenguer IV fue conde de Barcelona y rey de Aragón durante el siglo XII. Fue el responsable al casarse con una hija de Ramiro II de la unión entre el Reino de Aragón y los Condados Catalanes. Su política exterior se basó en la expansión hacia el sur del reino de Aragón. 

Comentario número dos, por Fernando Malta Avis: 

Punto número dos en el mapa: La Escultura de Benito Pérez Galdós: 

Se sitúa muy próxima al Paseo del Duque de Fernán Núñez o de Coches, ubicada exactamente en la Glorieta de Pérez Galdós. Su realización es de carácter popular y se data de 1919, obra de Victorio Macho, apodado comúnmente “el selvático” que en su momento era conocido por su talentosa juventud. El monumento fue inaugurado por el propio Galdós, que falleció al año siguiente dada su avanzada edad. Pero aún hoy en día es encuentro y lugar de homenajes y conmemoraciones a su persona. 

Galdós, autor de los famosos Episodios Nacionales, se muestra ante nosotros sentado y cubriéndose las piernas con una manta, lo que era típico en la vida cotidiana del escritor. Mientras que otras obras se magnifican e idealizan, Galdós aparece humilde y sosegado. Por lo que podemos hablar de una intencionalidad cercana en la representación, nos muestra un Galdós reconocido y amable, pero también humilde, humanizado y cercano a la población. 

La escultura es una obra maciza de bulto redondo que se levanta sobre dos gradas de granito, realiza en piedra. El monumento engrandece la figura del escritor por su propia solemnidad y ausencia de decoraciones excesivas. Al artista solamente le interesa la imagen del retratado, destacando por lo tanto un pulimento en el rostro. Pero también apreciamos tenues contrastes en las caídas que crea la tela, lo que nos vislumbra suavemente el sillón. 

El sillón de la escultura tiene los brazos en forma de leones de cuyas bocas prenden orlas a base de hojas de laurel. Dando un toque clásico y de admiración al arte antiguo que compartía Galdós. Además, entre las patas del león izquierdo se puede leer la firma del autor y en la posterior una dedicatoria de sus amigos y admiradores. En el basamento vemos nombres que identifican su figura: Galdós, Episodios Nacionales, Novela Contemporánea y Teatro. 

Punto número cuatro en el mapa: La escultura del General Martínez Campos: 

Se halla en la plaza circular denominada de Guatemala, coronando el centro de un estanque denominado a su vez Fuente de los cisnes.

La obra nace de la propuesta de los profesores de la Academia General Militar en 1888. Idea bien acogida que no pudo ser llevada a cabo hasta 1904. En la suscripción para la obra participaron la Familia Real, Gobierno y Ejército que regaló 21 tm. de bronce. Venció el proyecto de Mariano Benlliure que fue inaugurado el enero de 1907 donde Primo de Rivera y Antonio Maura dedicaron un discurso a la figura de Martínez Campos. 

El boceto en yeso de la escultura fue regalado al Subgobernador del Banco de España y la maqueta en bronce se conserva en el Museo del Ejército. 

El pedestal de la obra es escalonado, de granito y alza una gran piedra caliza donde se sustenta la estatua ecuestre. El general tiene cierto matiz de inclinación, lo que nos hace parecer que hondea el horizonte y el caballo vuelve el rostro con aire cansino. 

Por la roca corre una escena bélica en relieve que narra las campañas del general en África. En la parte posterior están grabados los datos de la obra y en el lado derecho los de sus campañas. Finalmente, hay símbolos como banderas, estandartes, tambores en el frente junto a una dedicatoria. 

La obra capta el regreso glorioso del general y está llena de humanismo. En lo referente al relieve no cuenta con una exactitud histórica o realista, pero tiene ricos contrastes en sus altos y bajorrelieves. 


Punto número 7 en el mapa “Paseo de los Reyes”: Escultura de “Doña Urraca”: 


Forma parte del conjunto escultórico que decora el Paseo de Argentina en el Parque del Retiro, denominado por el público “El paseo de las esculturas”. No incidiré en la explicación a cerca de la historia del grupo escultórico ya que a continuación en su apartado lo ha contrastado densamente mi compañero. Por lo que me centraré en la propia disposición de la obra que yo he escogido entre todas las figuras. 

Fueron retiradas por Carlos III, el cual intentaba huir de la excesiva decoración del Palacio Real y plantearle más austero. Pero en un principio fueron promovidas de manos de Fernando VI y dirigidas por escultores de renombre como Olivieri o Felipe de Castro, pero en concreto Doña Urraca es obra de Juan Pascual de Mena. Es una figura de bulto redondo en piedra como todo el conjunto, y además comparte con él otras características como: cuidado de las vestimentas y adornos que puedan identificar al personaje, realismo y facilidad de reconocimiento, representación simpática y amistosa y transmisión de la propia personalidad del representado. 

Doña Urraca de León nació en 1081 en el Castillo de Saldaña en Palencia y fue reina de León y Castilla de 1109 a 1126, siendo la sucesora de Alfonso VI y sucedida por Alfonso VII. Una figura emblemática entre dos grandes personajes, de fuerte carácter y autoritaria. Se halla supuestamente enterrada en el Panteón de los Reyes de San Isidoro de León aunque el sarcófago desapareció. 

Se trata de un personaje polémico que aparece figurando en el “Cantar del Mío Cid” de quien se dice que estuvo profundamente enamorada e intentó interceder a su favor. Otras fuentes no verificadas dicen que al exigir el Cid jurar a Alfonso VI no intervenir en la muerte de Sancho, no pudo negarlo, ya que conocía los planes que la propia Urraca había tejido para acceder al trono. Pero no son más que leyendas y fragmentos literarios no argumentados históricamente. Lo que sí podemos confirmar es que tuvo polémicas matrimoniales hasta que asentó con Alfonso I el Batallador. El cual está situado frente la obra y comentará posteriormente mi compañero. 

La obra se alza sobre un pedestal clásico de exquisita factura que cuenta con un pequeño letrero para verificarnos la identidad del personaje. Destaca el aire renacentista que porta la obra, siendo proporcionada en casi todas sus formas (excepciones como manos voluminosas) pero con posturas un poco artificiosas que nos muestran el inicio del siguiente periodo. 

Comentario 3, por Luis Quiñones García

Punto número tres en el mapa: Escultura a Campo Amor 

Este conjunto escultórico, obra de Lorenzo Coullaut-Valera, está dedicado al poeta realista Ramón de Campoamor (1817-1901) y está situado en la avenida de Fernán Núñez del parque del Retiro de Madrid. Es una gran pieza de mármol (4 metros de alto y 2,36 de ancho) con varias figuras y relieves a las que se suman dos composiciones independientes de broce que representan obras del autor. 


Se representa al escritor sentado en un banco y acompañado por tres mujeres de diferentes edades que bien pueden representar las edades de la vida y de sus lectoras. La más joven se encuentra en un primer plano y tiene un libro abierto en la mano mientras que la de mediana edad entrega flores al poeta y la más anciana contempla la escena apoyada en su bastón. Todas estas figuras se alzan sobre un pedestal de inspiración renacentista decorado con el nombre del homenajeado y un relieve de amorcillos. A los lados de esta gran composición de mármol se alzan dos figurillas de bronce que representan con mayor naturalismo y expresividad dos Doloras del autor, “¡Quién supiera escribir!” y “¡El Gaitero de Gijón!”. 


De acuerdo con el estilo del artista, propio del realismo escultórico de finales del XIX, la obra resulta sumamente narrativa y pictórica con ciertas carencias en lo que se refiere a la expresividad. 


Punto número cinco en el mapa: Monumento a Alfonso XII: 


El monumento a Alfonso XII es un enorme conjunto arquitectónico y escultórico situado en el parque del Retiro de Madrid, justo en el emplazamiento del antiguo embarcadero, a la orilla del lago. Se trata de una obra proyectada en 1887 por orden de la reina regente María Cristina que pretendía finalizarse en 1902, coincidiendo con la mayoría de edad de Alfonso XIII, aunque debido a la precaria situación del país su inauguración se vio aplazada a 1922. 

La selección del proyecto se llevo a cabo mediante un concurso público cuyas bases daban una total liberta al artista en la configuración y ubicación de la obra, obligando solo a que la estatua del monarca fuese ecuestre y en bronce. El 17 de Junio de 1901 el jurado emitió el fallo que declaraba ganador al arquitecto José Grases i Riera, quien había diseñado un enorme conjunto arquitectónico situado en el antiguo embarcadero del retiro basado en una doble columnata en hemiciclo que envolvía un cuerpo central que sostendría la figura de Alfonso XII ataviado como Capitán General. 

La parte más puramente arquitectónica del monumento estuvo terminada en 1905 pero sería necesaria la colaboración de numerosos y afamados escultores del momento para completar todo el ciclo decorativo, lo que convierte al conjunto en un autentico museo al aire libre. El resultado fue una obra escultórica de gran unidad estética y temática que con aire clasicista y un carácter en muchos casos narrativo gira en torno a la figura del monarca como pacificador y artífice de la prosperidad de la nación en las artes y las ciencias. 

De este modo nos encontramos con una serie de esculturas de bronce en la columnata que representa las ciencias, la agricultura, la industria y las artes mientras que en la parte posterior a modo de puerta se disponen las alegorías del ejército y la marina. En el monolito central destaca la estatua ecuestre realizada por Belliure que está acompañada por una serie de relieves (La restauración, la caridad real y el regreso del rey) y conjuntos escultóricos (El progreso, la libertad y la paz) muy cuidados y destinados a exaltar la figura del monarca. Finalmente unas escaleras decoradas por cuatro leones y sirenas cierran el complejo por el lado del lago con un ligero descenso hacia el agua. 

Punto siete en el mapa “Paseo de los reyes”: Alfonso I el Batallador: 

Se trata de una de las piezas escultóricas ubicadas en el paseo de la Argentina, conocido popularmente como paseo de las estatuas. Forma parte del conjunto escultórico que durante el siglo XVIII fue realizado para decorar la cornisa del palacio real de Madrid con figuras de diferentes monarcas, su colocación en los Jardines del Retiro se debe a que Carlos III considerando el edificio excesivamente decorado mandó quitar las esculturas en 1760. Las obras se almacenaron y en 1787 comenzaron a ser trasladadas a diversos puntos de la ciudad de Madrid, pudiendo ser vistas hoy en día en el propio parque del Retiro, en los jardines de Sabatini o en la plaza de Oriente. 

El proyecto inicial de decoración del palacio real, recientemente construido, constaba de noventa y cuatro estatuas de monarcas cuya realización le fue confiada a un numeroso equipo de escultores dirigido por Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri. Todas las piezas del conjunto fueron realizadas en piedra caliza de Colmenar y estaban diseñadas para ser vistas de lejos, lo que justifica ciertas desproporciones. Por lo general todas las obras se caracterizan por el aire barroco de las posturas y vestimentas aunque las piezas de Felipe de Castro presentan un aire clasicista y académico mucho más armonioso y proporcionado que el barroco. Este contraste se debe a que Juan Domingo Olivieri aun trabajaba de acuerdo con los postulados de un barroco final o clasicista mientras que Felipe de Castro era uno de los introductores en España de las nuevas formas neoclásicas. De este modo nos encontramos con un conjunto que podría ser considerado de transición entre ambos estilos al presentar formas clásicas junto con proporciones y posturas que compositivamente podrían estar cerca de las formulas barrocas. 

En la pieza en cuestión se muestra a Alfonso I el Batallador, rey de Aragón que destacó por la toma de Zaragoza durante la reconquista. Se representa al monarca de cuerpo entero sobre un pedestal con un aire clásico aunque describiendo una curva con todo su cuerpo, acentuada al situar el pie izquierdo sobre la cabeza de un enemigo sometido. Está cubierto por un manto que describe diversos vuelos y en su mano porta lo que podría ser un bastón de mando bastante clasicista que refuerza el carácter de autoridad. 


ITINERARIO POR ALGUNOS DE LOS JARDINES MÁS IMPORTANTES DEL RETIRO. 


RUTA JARDINES A por Carmen Grijalba Peña (color azul): 

El Parque del Retiro está considerado el pulmón de Madrid, con unas 118 hectáreas, y es uno de los lugares más significativos de la capital. Dentro del Retiro podemos encontrar gran variedad de jardines, cada uno con su historia y su periodo. 

En este pequeño itinerario veremos tres jardines significativos: Los jardines de Cecilio Rodríguez, La Rosaleda, y el Bosque del Recuerdo. 

Comenzamos nuestra visita entrando por la Puerta de Granada, subiendo hasta llegar al Paseo del Duque Fernán Núñez, donde encontramos los Jardines de Cecilio Rodríguez (1). 

Collage 1
Cecilio Rodríguez nació en Valladolid en 1865, y con solo 8 años, en 1873, entró como aprendiz de jardinero en el Ayuntamiento de Madrid. En 1914 se le nombró Jardinero Mayor del Retiro Director del Departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid. Fue destituido con la llegada de la Segunda República, pero tras acabar la Guerra Civil fue restituido. 

En 1918 se encargó de darle un nuevo ambiente a la Casa de Fieras del Retiro y como ampliación, en 1941 se creó este jardín. 

Tiene el mismo ancho que la Casa de Fieras y quedan delimitados por una valla, lo que permite su cierre en ocasiones, ya que actualmente las instalaciones de este jardín se usan para actos del Ayuntamiento de Madrid. 

Encontramos multitud de pérgolas con plantas trepadoras (imagen 1) bordeando el jardín, y en el centro un estanque regular con surtidores y setos de arizónicas recortados con figuras geométricas. 

Entrando por la puerta que da a la antigua Casa de Fieras vemos la Fuente de las Gaviotas (imagen 3), donada al retiro por la Embajada de Noruega en 1962, rodeada por setos redondeados. Es un lugar muy tranquilo y relajante, donde se puede pasear junto a los pavos reales que viven aquí. 

Collage 2
A continuación caminamos por el Paseo del Uruguay, que va desde la Puerta de Granada hasta el Ángel Caído y llegamos a nuestra segunda parada, La Rosaleda (2). Este jardín también es obra de Cecilio Rodríguez, realizado en 1915, encargado por el alcalde Carlos Prats, que quería una rosaleda, siguiendo la moda de los parques europeos del momento. 

Antes de su construcción en esta zona se encontraba un estanque de patinar, donde la gente atinaba sobre el hielo en invierno. En su lugar se construyó el invernadero para plantas exóticas del Marqués de Salamanca, quien lo donó a finales del siglo XIX al Ayuntamiento. 

La Rosaleda se sitúa en un perímetro elíptico, delimitado por setos que permiten el acceso por cuatro puntos. En el centro encontramos una plataforma de forma elíptica con una fuente en el medio (imagen 2, collage 2). 

Para la decoración de este jardín se trajeron una gran variedad de rosas desde los jardines más famosos de Europa. En total hay 5.570 ejemplares, divididos entre rosales trepadores (170 de 77 especies diferentes) y rosales bajos (5.400 de 51 especies diferentes). Este jardín quedó destruido durante la Guerra Civil, y fue reconstruido en 1941. 

Collage 3
Al salir de La Rosaleda caminamos por el Paseo del Uruguay, pasando la fuente del Ángel Caído, y continuamos por el Paseo del Duque Fernán Núñez, donde tomamos un pequeño camino hasta la Plaza de la Chopera. 

Antiguamente la Chopera era un lugar donde se podían alquilar y montar en bicicleta (imagen 3 collage 2), pero hoy en día en la Chopera encontramos unas instalaciones deportivas. 

Es en este paseo de la Chopera donde finalizamos nuestro recorrido, en el Bosque del Recuerdo (3). 

Este Bosque del Recuerdo o Bosque de los ausentes es un monumento conmemorativo en recuerdo de las 191 víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid y al agente de las fuerzas especiales, muerto el 3 de abril de 2004, cuando los siete sospechosos de los atentados se suicidaron con bombas en Leganés. Fue inaugurado el 11 de marzo de 2005. 

Inicialmente este bosque estaba situado en la glorieta de Atocha, como parte de la decoración para la comitiva de la boda de los Príncipes de Asturias. 

Consta de 192 cipreses y olivos, cada uno por una de las víctimas. Se encuentra en un entorno ajardinado, con parterres delimitados por setos y arbustos, completado arbolado de sombra y mobiliario urbano. 

Además se creó una ría artificial que refresca el ambiente, ya que al ser un bosque reciente todavía no tiene mucha frondosidad. 


Saliendo de este jardín encontramos una caseta de información, donde podemos conseguir un mapa del Retiro y folletos de diferentes actividades y sus horarios. 

Siguiendo todo recto llegaríamos al Paseo de Paraguay, y atravesando el Parterre, salimos por la Puerta de Felipe IV, enfrente del Casón del Buen Retiro. 

De esta manera hemos realizado un paseo por tres jardines muy diferentes entre sí, en contexto histórico, en diseño, en utilidad, y en significado, pero todos perfectos para dar un tranquilo paseo y respirar aire puro. 


ITINERARIO POR LOS JARDINES DEL RETIRO. 

RUTA JARDINES B: por Carmen Álvaro (color amarillo) 

Otra alternativa al itinerario anteriormente planteado sería recorrer los siguientes jardines: el jardín del Parterre, el de los Planteles o también conocido con el nombre de jardín Madrileño y por último, la Ría de patinar. 

Collage 1
Para comenzar nuestra visita debemos entrar al retiro por la puerta de Felipe IV que fue construida en el 1680 por Melchor de Bueras para que sirviera de arco de entrada a la mujer de Carlos II, María Luisa de Orleans. El Jardín del Parterre (1) fue creado por Felipe V en lo que fue el antiguo jardín del Ochavado mandado construir por Felipe IV; su nombre se debe a que estaba constituido por ocho calles cubiertas de diferentes enramados que culminaban en una especie de pequeña plaza central. (foto 6 del collage 1-puerta de Felipe IV) 

Sin embargo, para poder entender el aspecto que tiene actualmente debemos tener en cuenta que en España se produjo un cambio dinástico tras la muerte sin heredero de Carlos II en 1700. Tras la muerte de éste, Felipe V procedente de la casa de los Anyou, trajo consigo un cambio de gobierno. Cuando el nuevo rey fue a visitar el palacio del Buen Retiro se sorprendió de la austeridad de los jardines y por ello decidió renovarlos; mandando el proyecto a Robert de Cotte un arquitecto ya conocido en la corte francesa. El jardín experimento numerosas reformas sobre todo cuando el Alcázar se incendió, ya que los monarcas tuvieron que utilizar el palacio del Buen Retiro como una residencia circunstancial. No obstante, solo dos monarcas más contribuyeron con reformas significativas al aspecto del jardín, ellos fueron: Felipe VII quien realizo diferentes reformas para conseguir el esplendor que tenía el jardín antes de los estragos de la guerra. El otro monarca fue Isabel II quien en 1841 llevo a cabo las últimas reformas que dejaron el Parterre como lo conocemos ahora; entre ellas aplano el terreno, delimito la zona con un muro de ladrillo y creo unas rampas que terminaban en una especie de mirador donde podemos tener una vista homogénea del jardín. (foto 1 del collage 1-vista desde el paseo de Paraguay y foto 2 collage 1- vista desde la balaustrada) 

El Parterre no sólo se caracteriza por tener un estilo francés además lo hace por estar decorado a modo de tapiz, para poder darnos cuenta de esto último sería conveniente admirar la decoración de árboles y plantas a cierta altura por ejemplo desde el mirador. Es de forma rectangular que con una cabecera semicircular, que culmina en una fuente justo debajo del mirador, dándole la apariencia de una planta basilical. (foto 4 del collage 1-vista del mirador y de la fuente y foto 3 de collage 1-decoracion arbórea) 

Tiene un eje de simetría muy marcado donde podemos encontrar la decoración a base de distintas flores y especies de arbustos aunque el que más recurrente es el boj. A cada lado del pasillo central encontramos dos pequeños estanques de agua y en el centro de jardín encontramos la estatua de Jacinto Benavente Premio Nobel de Literatura en 1922. (foto central izq. del collage 1-uno de los estanques de agua y foto central derecha del collage 1-la estatua de Jacinto Benavente) 

Como dato curioso referente a este jardín, se encuentra el que se cree que es el árbol más antiguo de Madrid. (se puede apreciar al fondo de la foto central izq. Del collage 1) se cree que fue traído de Méjico y se le conoce con el nombre de “ciprés calvo”, tiene cerca de cuatrocientos años y se dice que sirvió a los franceses en la guerra para esconder sus cañones con los que atacan Madrid. 

Collage 2
A continuación nos dirigiéremos al Jardín de los Planteles (2) o también conocido como el Jardín Madrileño que se divide en: el jardín del Marqués de Pontejos, el de las tres plazas y el de los Planteles. (foto 3 del collage 2-jardín del Marques de Pontejo)Todo el jardín está delimitado por tres grandes paseos: el de Paraguay que es el más cercano al jardín del Parterre y que se une al Paseo de la República de Cuba y por último el Paseo de Fernán Núñez. Así mismo, contamos con numerosas calles o caminos internos que dividen los tres jardines, el más importante sería el Paseo del Marqués de Pontejo (foto 2 del collage 2) que separa el jardín con este mismo nombre de los otros dos. 

El jardín Madrileño se caracteriza por ser la zona más frondosa formada por altos y densos árboles del Retiro mandada construir por Isabel II. (foto 1 del collage 2-uno de los numerosos caminos que atraviesan el jardín Madrileño) Además, esta zona destaca por estar realizada a base de trazados geométricos. Al ser la zona con más frondosidad del parque presentó ciertos problemas en cuanto al riego del mismo. En un primer momento se abastecía de agua procedente de las distintas norias que estaban repartidas a lo largo del parque, pero con el tiempo la necesidad del agua no estaba totalmente cubierta; de ahí que fuera necesario idear otros métodos de captación de agua como acequias y traer el agua de distintos arroyos como el de Chamartín. 


Collage 3
Y por último para dirigirnos a la Ría de Patinar (3) podemos coger el Paseo de Fernán Núñez que nos llevaría a la glorieta del Ángel caído. (fotos 2 y 3 del collage 3) Cuando en 1870 se habilito en la zona de la Rosaleda un lago de poca profundidad para poder patinar en invierno pero en 1876 se trasladó a la zona de la ría donde había más sombra pudiéndose mantener más tiempo en invierno. Cuanta con una isla central pudiendo ser atravesada por varios puentes; uno de los mejores sitios para acceder a él es por el Paseo de Julio Romero de Torres que cuenta con una placa de dicho pintor. 

La Ría una vez estuvo unida al pequeño lago que precede al Palacio de Cristal, esto tuvo lugar en 1887 durante la exposición de Filipinas que fue inaugurada por la regente María Cristina. (foto central del collage 3)Actualmente la Ría se encuentra en un proceso de mantenimiento y no cuenta con su esplendor habitual, aunque la mejor época del año para visitarlo en primavera o verano donde podemos disfrutar de todos los tonos de la vegetación colindante. (fotos 1 y 4 del collage 3-podemos ver la ría es un máximo esplendor).

Con lo que tras este apartado damos por finalizada la visita al Parque del Retiro. Esperamos que haya sido del gusto del lector y haya abierto su horizonte cultural a este paraje que esconde tanto arte inadvertido a simple vista. 

IMPRESIONARTE Viernes 18 de Octubre del 2013, Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Geografía e Historia. Historia del Arte Contemporáneo Prácticas, subgrupo A1 


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