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martes, 14 de enero de 2014

Toulouse-Lautrec y la noche parisina, el gran reflejo social del momento





 Toulouse-Lautrec y la noche parisina, el gran reflejo social del momento

Figura como Cézanne, Gogh y Gauguin han cerrado el apartado de discípulos, seguidores y modernizadores de los maestros impresionistas. Acabando por catalogarse como “figuras excepcionales” o esa es la idea que al menos hemos querido transmitir aquí. 

Queremos dedicar también un breve apartado a una figura un pelín posterior, que se separa de los conceptos nada realistas de estos tres genios donde nos hemos extendido ampliamente. Toulouse-Lautrec sería un pintor de la más pura vida contemporánea del momento. Procede de una tradición impresionista y postimpresionista francesa, donde vemos mucho toque de Degas y Gauguin.

Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec, fue un pintor popular que llevó una vida no muy afortunada debido a una enfermedad ósea y dos graves accidentes en su infancia que le dejaron bastante maltrecho de por vida. Por lo que se refugió en la pintura como medio de expresión, pasando por los habituales talleres académicos que deja enseguida por las nuevas vanguardias. 

Se nos puede asemejar de lejos, en cierta medida, a la pintura de Klimt, ya que coincide con el artista en el predominio por la superficie plana y decorativa y muy en particular, por las líneas decorativas abigarradas que nos trae el nuevo estilo que se abre paso: art nouveau.

Sin embargo, ese es un campo que se sale de nuestro radio de estudio. Lautrec fue un pintor del mundo nocturno, lo que nos recuerda mucho a las salidas de Gogh a los bares y su reflejo de la sociedad que busca el amparo de la noche. Sin embargo, Lautrec tiende más a plasmar en sus obras el bohemio París, bares, salas de café-concert y prostíbulos. Sí, prostíbulos, se trata de un pintor que da un papel predominante a las prostitutas frente a las mujeres decorosas que veíamos en el arte de la Academia. Aspecto que obviamente viene de lejos, por ejemplo de Manet y su “Olympia”. Toma esta temática del espectáculo y se centra en las protagonistas del Molin Rouge, acercándonos a los cabarets, y a las más famosas mujeres del momento. Las formas, los gestos y los peinados se exageran ciertamente, revelan que Lautrec es un genio de la caricatura, la que no priva de su crueldad satírica. 



 Algunas actrices del momento que retrata serían por ejemplo: “Yvette Guilbert” (Serie de imágenes superior) donde las vestimentas entran en juego para crear efectos poderosos con la tempera. Sin embargo, a mi parecer, donde mejor despliega todo su poderío son en sus obras anónimas. Lautrec muestra su talento más personal cuando hace trabajos de cartel o de improvisación abocetada propia. En este caso la pintura sobre cartón crea un contrastre muy rico, que el pintor aprovecha para destacar en elementos como los guantes o el peinado, además de para crear múltitud de expresiones que definan la personalidad de la retratada.

La obra (Imagen 1) “Ensayo con las nuevas” es el mayor reflejo de esta temática. La obra se caracteriza por una iluminación típica de la atmosfera de estas salas: eléctrica y de gas, justificada en las aureolas verdes y las sombras que bañan la escena. Creando lo podríamos denominar como una ambiente un tanto sórdido e irreal. La obra nos presenta un conocimiento y cuidado por la vestimenta de la época, que es un reflejo social riquísimo de cómo todas las clases por igual asistían a estos locales. Los personajes no nos transmiten ningún entusiasmo en sus rostros y en el centro, la bailarina con las medias rojas sería el elemento al que se dirigirían nuestros ojos. Danza al compás que le marca Valetín le désossé (“el deshuesado”) a quien un crítico de la época describió como un “Mefistófeles de callejón”. Al fondo se reconocen amigos del pintor, y entre ellos (justo en el punto de fuga perspectivo) hay un extraño espectador: un esqueleto con bombín. Lo que nos vendría a recordar a una danza de la muerte. Se trataría de una versión moderna y paródica de este tema traído desde el Medievo. 


Esta otra serie de obras sería un ejemplo de sus carteles publicitarios que tanto le hicieron difundirse y darse a conocer. La figura de la mujer es preponderante en todos ellos y no se corta en retratarla con sus defectos o satirizarla para plasmar el significado de lo que desee publicitar.


Un poster a destacar sería por ejemplo “café-concert Jardín de París” (imagen 3) una obra maestra que marcha un contraste entre los músicos y bailarinas. Parecen ser los motivos de Seurat o Degas, pero se lleva a una integración plástica mucho más simple, lo que crea mayor impacto, los instrumentos se desconfiguran y toman formas abigarradas que siguen la música. La imagen nos muestra muy bien cómo eran las modelos en las que se inspiraba para crear los motivos publicitarios.

Por último, la mejor obra a destacar que también cuadre el ambiente parisino más sórdido y soez sería el Moulin Rouge. Donde nos plasma hasta figuras tenebrosas como la mujer de primer término, donde también nos muestra muy bien la imagen de la "madame" de la época, o señora que manejaba los burdeles y acortesaba a todo el público.


Queriamos dedicar un breve espacio a este pintor, el cual creemos merecia un espacio (aunque fuera leve) en el blog, dado la atemporalidad tan tenue que le separan del impresionismo y lo muy influido que se ve por nuestra corriente. Finalmente, solo destacar que supuso un gran paso en el modernismo y en la publicidad, así como una herencia del cuidado de los vestidos gaseosos de Degas. No puede acabar esta entrada sin mostrar su cartel publicitario más difundido mediáticamente:


GAUGUIN y su búsqueda por la innovación, la llegada del SIMBOLISMO PICTÓRICO:



GAUGUIN y su búsqueda por la innovación, la llegada del SIMBOLISMO PICTÓRICO:

Se trata de un pintor muy influido por Cézanne, aspecto que le pasó factura siendo considerado como plagiario de éste. Cronológicamente se situaría en el contexto del neoimpresionismo, pero como muchas figuras del momento debemos considerarle como “un caso excepcional”. Se inicia en la pintura con Pissarro, por lo que conoce el impresionismo. Al principio, sus obras son del estilo de (Imagen 1), la cual renueva el concepto de bodegón de Cézanne o Degas, inserta dos géneros: la naturaleza muerta y el retrato, marcando la innovación que buscará en toda su obra desde sus inicios.



Imagen 1: Naturaleza muerta con perfil de Laval. Retrata a  Charles Laval, otro pintor amigo de Gauguin. Tipología pictórica que tomaría de Degas, siendo el bodegón tomado de Cézanne.

Sin embargo, la figura que marcará decisivamente su carrera será Bernard, pintor que conoce el trabajo de Toulouse-Lautrec y Van Gogh. De mano de este pintor iniciará la búsqueda de un nuevo estilo alejado del impresionismo.

En la huida del impresionismo, toma influencias muy diversas de varios autores como Manet, para crear su desarrollo artístico. No gusta de la creación del espacio a la que tendía el impresionismo, huye del paisaje y la naturaleza pura, por lo que suprime las perspectivas y los instrumentos que se usan para crearlas: claroscuros, sombras y superposición de figuras, entre otros. El pintor consideraba a los neoimpresionistas como “jovencitos químicos que acumulan puntitos”. Por lo que busca que su pintura vaya más allá y busca impactar al espectador mediante escenas simples, huyendo los artificios. Lo que creará composiciones abstractas de las que poco después parece que beberá Gogh o viceversa, y su intenso colorido, pero que se caracterizan por su naturalismo y simplicidad. 

Bernard y su fuerte catolicismo le influirán en la creación de obras que contrasten este tema con el mundo moderno. La técnica que Bernard había desarrollado es el “cloisonniste” que a resumidas cuentas consiste en: el gusto por la línea negra gruesa y marcada, reforzando el color, que es intenso y se extiende plano por amplias zonas. Marca una ruptura con el momento impresionista anterior, deshace los muchas, finas y tenues pinceladas que articulaban las obras anteriores. El color debe ser el instrumento principal y debe estar lo más intensificado posible, para así captar la atención plena del espectador. Por lo que podríamos hablar de un pintor que pretende crear una nueva doctrina más simbólica y mágica, lo que le atribuirá un reconocimiento como “simbolista” en el desarrollo de su pintura. En Gauguin vemos un desarrollo pleno de la disposición asimétrica, así como la influencia de las estampas japonesas de las que también era participe Gogh. El ídolo fetiche que Gauguin encuentra en el trabajo de Bernard se convertirá en un personaje crucial de su obra, creando una relación con las mujeres bretonas que representa adorando su calvario. La obra que mejor transmite este concepto sería “El Cristo amarillo”. (imagen 2).



Imagen 2: “El Cristo amarillo” 1889. Allbright-Knox Art Gallery, Buffalo. ¿Se trata Cristo acaso de una escultura? Aquí entra a notarse el juego conceptual de Gauguin, el cual parte de la mentalidad primitiva y nos refleja un Cristo que parece sacado de los calvarios bretones, que podría llegarse hasta entender como una alucinación de las mujeres, hasta una aparición del mismísimo Gólgata. En el primer plano, las mujeres bretonas se arrodillan formando una ligera curva, sin superponerse (como hemos mencionado anteriormente) y sus siluetas y tintes quedan muy separados de la intensidad del Cristo, lo que nos lleva a sospechar que se trate de una Escultura y no el cuerpo carnal crucificado.

Sin embargo, otra obra muy característica e interesante del momento sería “Visión después del sermón: Jacob luchando con el ángel” (Imagen 3) en la cual vemos como las mujeres bretonas presencian un combate bíblico, separando la escena sobrenatural por el instrumento paisajístico del árbol. 



Imagen 3: “Visión después del sermón: Jacob luchando con el ángel” 1888 National Gallery, Edimburgo.

En su madurez llegará a desarrollar un simbolismo ligado al movimiento poético del 1886, pero lo más interesante es que no solo recoge la temática religiosa, sobrenatural y filosófica, sino que también los recursos estéticos, como el lenguaje simbolista que busca la pureza y combinación de imágenes variadas e intensas. A Gauguin, al igual que a Rodin, se le reconoce también un gusto por la escultura y los relieves, lo que le llevará a crear magníficas obras como “Enamorados y seréis felices” Imagen 4




Imagen 4: “Enamorados y seréis felices” 1889 Museo de Bellas Artes,Boston. Lo más innovador de la obra es “el arte escultórico del bajorrelieve”, formas y colores en el carácter de la materia, así como el rico juego de bulto, el pigmento y las texturas. Temáticamente, vemos como el artista, ejemplificado en un demonio, tienta a la mujer y ella intenta resistirse.

El punto más extendido y divulgado en la carrera artística de Gauguin es Tahití. Practicamente se queda prendado de la belleza primitiva de los indígenas, de sus caracteres apacibles y sus perfiles andróginos. A pesar de sumergirse en un arte y cultura oceánicos, su obra sigue siendo europea, solo que cambia drásticamente la temática. Llena a los personajes indígenas de miradas y gestos enigmáticos, representa sus cuerpos desnudos sin ningún recelo  lo que lleva a dejarse llevar por el erotismo en su estadio final. Pero inicialmente, tenemos obras tan significativas como Imagen 5: “Matamúa”.

 
Imagen 5: “Matamúa” Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. Hay un intenso cuidado por el paisaje, encuentra los colores recién salidos del tubo por doquier en estos ambientes. La explosión del bermellón y los verdes en contraste y armonía que no le brindaba Europa, se encuentra ahora por cada resquicio del Tahití. La pintura representaría un valle olvidado donde todo se ha detenido, sería la edad de oro anterior a la colonización traída por los europeos, antes de que todo se destrozara y se rompiera la armonía en el hilo de la vida primitiva de Oceanía.
 
Esta última obra sería muy reivindicativa, pero armoniosa, que partiría de los mismos conceptos ya expuestos. Son las obras Imagen 6 y 7: “Dos tahitianas” y “Jinetes en la playa” composiciones que innovan en su obra. La segunda vendría a hacer una reverencia a Degas y sus carreras de caballos, pero Gauguin introduce los personajes contra el rico fondo rosa coral, creando un majestuoso contraste. La primera vendría a ser dos mujeres con una ofrenda sagrada, aunque no hay ídolo al que adorar por ninguna parte ya que la divinidad se encontraría justamente en el punto de vista del espectador. Además de la ofrenda de la bandeja, la muchacha ofrece su propio cuerpo a la divinidad, dejando caer sus senos en la bandeja de fruta. No obstante, lo más interesante de la obra sería el cuidado retratista que observamos, hay todo un despliegue de firmeza en el pincel que no se ha percibido anterior. Gauguin contaba con la técnica suficiente para realizar tal obra, pero no lo realiza hasta que se desbordado por la belleza indígena que considera tan menospreciada por el mundo occidental. Lo que vendría a ser un cuadro en el que la figura femenina indígena nos recuerda a la armoniosa belleza de las diosas griegas.

En su segunda etapa en Tahití, tras regresar a Europa, se encuentra en una profunda crisis emocional, que parece que pudiera cerrarse con el mismo final de Gogh que tanto marcó al artista. Sin embargo, el país le despierta de nuevo sus ganas de vivir, y renueva sus convenciones pictóricas. Intentando dar otro paso más allá, así crea “De dónde venimos, qué somos, adónde vamos” (Imagen 8).
 
Imagen 8: “De dónde venimos, qué somos, adónde vamos” hoy en el Museum of Fine Arts de Boston. En la obra vemos la respuesta a las preguntas filosóficas sobrela naturaleza y el valor del sexo, así como la existencia humana. Aquí llega el segundo tema que domina esta etapa: el ritual. Mezclado con la sensualidad que ya nos venía de antes. El simbolismo es la pura celebración religiosa. Hay todo un despliegue simbolista muy laborioso, en el que es interesante destacar como por ejemplo el extraño pájaro que nos puede recordar a un loro es para nuestro pintor “La inutilidad de las palabras vanas”, lo que guarda una metáfora muy lógica, aunque también podría asemejársenos a una interrogación o un símbolo absurdo. Igual los personajes vestidos de púrpura que susurran y meditan junto al supuesto árbol de la ciencia nos vendrían a decir que el conocimiento trae la corrupción y por consecuencia, el sufrimiento. La figura central a la que se dirige nuestra vista sería el mediodía de la vida, que recoge el fruto de la plenitud de hoy. Y a la izquierda tendríamos un ídolo que señala, correspondiendo con el Más Allá, con una mujer que parece escucharle. También aparecería una mujer en su último estadio de vida, acurrucada como las momias precolombinas. Por lo que el despliegue tanto anecdótico como reflexivo, moral, filosófico, trascendental y religioso que Gauguin presenta es extremadamente simbolista. Sería el culmen y explosión de su obra, la cual puede llegarnos a ser difícil de interpretar, dada su riqueza conceptual.

Lo más interesante sería recalcar que con este cierre en obra, Gauguin no pretende resolver el enigma de la vida, sino preservarlo. No hay un espacio común y un tiempo lineal, sino que las figuras se despliegan en ambientes y espacios distintos, aunque se entrelacen. Eso fue lo que nos llevó a tras un elaborado estudio de la obra a poder teorizar sobre su significación.

Con este apartado cerraríamos la figura excepcional de Gauguin, el cual como Van Gogh, consideramos que debía tener un espacio en nuestro blog.
Fernando Malta Avis, publicado el 14/01/2013, Madrid.

lunes, 23 de diciembre de 2013

El séptimo arte y el impresionismo

EL SÉPTIMO ARTE "IMPRESIONARTEADO"

El cine y el impresionismo:

El séptimo arte nació en París hacia finales del XIX de manos de los célebres hermanos Lumière. Francia, la cuna del arte pionera del siglo, debía ser la cuna de esta nueva revolución como lo fue para la fotografía. El impresionismo había llegado a mediados del XIX, fraguándose en un caldo de cultivo de numerosos artistas y corrientes, donde destaca la influencia de la fotografía. Nuestra corriente se dilató hasta parte del XX, pero guardando su presencia en nuevos ismos como el puntillismo. Por lo que el momento culmen del impresionismo se podría decir que no coincide con el nacimiento del cine, por lo que no deberían guardar ninguna conexión. El objetivo de este apartado no es ligar histórica y temporalmente ambas artes, si no mostrar cómo el impresionismo apareció reflejado en algún film, que no tiene porque remontarse a los siglos XIX y XX, si no que puede ser bastante actual.

Sin embargo, primero haremos un breve recorrido sobre los films que hacen un saludo a nuestros artistas y nos intentan traer un breve panorama de sus vidas.

Películas en las que aparecen los pintores impresionistas:


Sacha Guitry fue un revolucionario e innovar cinematográfico francés, el cual en su obra “Ceux de chez nous” de 1915 nos muestra una perspectiva de los pintores franceses impresionistas que se relacionaban con su padre. Por lo que vemos a Monet, Renoir y Rodin, entre otros, siendo esta película un objeto interesante de mención por que Guitry realizó un magnifico trabajo de investigación sobre la figura de estos personajes. Se aprecia en las palabras textuales de nuestros pintores, las cuales obtuvo de las fuentes y proyecciones públicas. Por último, la máxima y revolucionara innovación se da con “la voz en off”, que Sacha Guitry comienza a introducir en los films en este preciso momento y en este trabajo de la sociedad francesa del XIX. El film era un tributo a la propia conciencia y mentalidad parisina, lo que creó las bases de bastantes arquetipos que aún nos llegan hoy en día, como por ejemplo los juicios de valor infundados como “El francés egocéntrico” o “Francia se autoposiciona superior a toda Europa”. Sin embargo, en realidad se trata de una obra reacción a los manifiestos alemanes del momento donde también se exaltaba la propia cultura germánica. Por lo que, una vez más, el ser humano juzga antes de tiempo, sin buscar los pilares del fundamento de sus argumentos. 

Monet pintando en Ceux de chez nous”
Aunque el cine ya cogió un tanto entrados en años a nuestros impresionistas, se conservan alguna toma que aún sin sonido, reflejan el carácter de algunos de ellos. Las más populares son las que anexamos a este escrito, unos minutos muy recomendables para acercarse a la figura de los mismos.



                      Películas a cerca de los impresionistas:
En este apartado destacaremos unas pocas de las muchas películas a cerca de la vida de los impresionistas o personajes muy influenciados por ella. La selección ha sido realizada por intereses propios y esperamos que sea del gusto del lector.
Cartel de la Película "Sed de Vivir" basada en la vida de Vincent Van Gogh

“Sed de Vivir” 1956, es una de estas películas que hace un recorrido sobre la vida de los impresionistas. En este caso del particular pintor Vincent Van Gogh, el cual catalogado impresionista, pero siempre marcado en un anexo a parte, debido a que su trayectoria fue tan trascendental y significativa que dejó mucho más que series impresionistas. La película marca un panorama sobre la tormentosa vida del artista, exponiendo algunas de sus obras, su bipolaridad, sus tendencias depresivas, arranques de locura, genialidad, estados de euforia y su suicido, así como la marcada relación con su hermano Teo.
Cartel promocional del film a cerca de la vida de Gauguin

Otra de las figuras a encuadrar en un marco un poco a parte del impresionismo, sería Gauguin, el cual sin duda se halló influenciado por nuestra corriente artística. “Gauguin: Diario de un Genio” se trata de un drama biográfico a cerca de la figura de este famoso pintor que dejó atrás su vida y valores europeos occidentales para abrazas la cultura vitalista y primitiva de Tahití que marcó y reflejó gran parte de su serie artística. 
Cartel promocional del film de Lautrec

“Lautrec” 1998, un film sobre la vida de este genial pintor y el ambiente parisino del momento, la enfermedad que sufrió y la bella historia de amor con Suzanne Valdon. De este film en particular cabe destacar lo bien que resalta los temas pictóricos preferidos por el artista, plasmándolos en la sociedad del momento y lo bien contextualizado que está desarrollado el ambiente tanto histórico como cronológico. 

                     Películas influenciadas por el impresionismo:

“Fantasía” de 1940 se trata de una película de Disney experimental sin diálogos donde Mickey Mouse dirige una orquesta de música clásica. El film está lleno de colorido, luces y mil matices artísticos. Puede que en un principio no parezca tener nada que ver con la corriente artística del impresionismo, pero esconde un secreto. La música es obra de Paul Dukas, autor de “L”Apprenti sorcier” lo que vendría a ser “El aprendiz de brujo” que se popularizó gracias a su aparición en este film. Se trata de una obra sinfónica perteneciente a la “música impresionista”: una corriente de finales del siglo XIX que toma el choque que produjo en la sociedad el impresionismo para buscar la libertad armónica y rítmica. Igual que artísticamente nuestra corriente reclamaba romper los cánones de la Academia y lo establecido, la música impresionista sigue sus pasos buscando la experimentación absoluta, donde destacan célebres como Debussy. Una de sus características que más le une al ámbito pictórico es la experimentación con el timbre, que busca causar diferentes sensaciones, igual que el impresionismo artístico buscaba diferenciarse de todo el clasicismo anterior.

                                          Aquí unas imágenes muy artísticas y propias del film:




Volviendo al film de fantasía, muchos autores denominarían la obra como “un puente entre las artes y una forma de presentar el arte, un nuevo medio de comunicación”. Fantasía se trata de la primera película de Disney que une la música, la animación y todo el colorido artístico del arte. El impresionismo está por ejemplo en el uso de los colores primarios sin mezclar, que se funden, aparecen y desaparecen, llueven sobre la escena y se vislumbran con pinceladas sueltas y uniformes. Igual aparecen figuras apenas desdibujadas, manchones color donde el dibujo carece de importancia, animaciones que corren y descorren diferentes batallas acompañadas de la libertad musical.  

Más allá de los sueños: la película que trae consigo un mundo plagado y labrado por y de pintura:






 “Más allá de los sueños” 1998. Se trata de un drama familiar que encuadra múltiples escenas en mundos de ensueño pictóricos. Estos mundos están básicamente hechos de pintura, y se desdibujan como paisajes poco nítidos, apenas esbozados, que muchas veces nos recuerdan a los cuadros impresionistas. Pero, sin duda, mucho más coloridos. Los escenarios, la sociedad y el tema encuadran difícilmente con nuestra corriente artística, pero hay ciertos momentos en los que los paisajes parecen haber sido pintados por una paleta de nuestros artistas del XIX, y solo por ello, merecía esta leve mención.

Con este último film finalizamos el apartado, esperamos que haya sido de su gusto y sobre todo que hoy haya descubierto un poco más sobre el impresionismo y ante todo de forma ligera y divertida!, saludos cordiales y no deje de leernos, siempre puedes irte a la cama habiendo aprendido algo nuevo!
Por Fernando Malta Avis a 23/12/2013